Cuaderno de planificación y taza de café para representar cómo mantener la constancia y crear hábitos saludables

Cómo mantener la constancia sin dejar tu vida en el intento

¿Te ha pasado que comienzas el año con una lista super larga de metas, toda la motivación y las ganas del mundo y, cuando llega octubre o noviembre, te das cuenta de que algunas no las cumpliste, ni siquiera las volviste a mirar?


¡Bienvenido al club! Jajaja. A mí también me pasó.


Estamos llegando al final de 2026 y seguramente ya comienzas a ver publicaciones sobre cómo planificar el 2027, establecer nuevas metas y convertirte en tu mejor versión. Parece que se repite la historia de todos los fines de año.


Pero quiero hacerte una pregunta: ¿por qué tenemos que esperar al 1 de enero para hacer cambios en nuestra vida?
A veces nos concentramos tanto en lo que nos falta por lograr que olvidamos reconocer todo lo que hemos avanzado.

Y aquí es donde entra una de mis palabras favoritas: la constancia.


La constancia no es un talento, es un hábito que puedes establecer en tu día a día.


Lo primero que quiero decirte es que dejes de repetirte que no eres constante.
Sí, así como lo lees.
Muchas veces nos decimos: «Yo nunca termino lo que empiezo», «No tengo disciplina» o «Siempre empiezo con mucho brío y termino con escalofrío» como decía mi abuela.


Y de tanto repetirlo, terminamos creyéndolo.


La constancia no es algo con lo que algunas personas nacen y otras no. Es un hábito que podemos desarrollar con práctica, paciencia y sobretodo entendiendo la etapa en la que estamos y el estilo de vida, no solo que queremos, sino que podemos llevar en este momento.


Tus hábitos tienen que adaptarse a tu vida


Uno de los errores que cometemos cuando queremos cambiar nuestros hábitos es intentar hacerlo todo de una vez.
Queremos comenzar a hacer ejercicio, leer un libro por semana, comer saludable, aprender inglés y, por supuesto, ser más productivos. ¡Todo el mismo día!


¿Y qué pasa cuando no podemos cumplirlo? Nos frustramos. Y decidimos que es mejor no hacerlo.
Por eso, mi recomendación es comenzar con un hábito pequeño y probar durante algunas semanas qué tal te va.Por ejemplo, cuando comencé a incorporar la lectura en mi rutina, fui probando diferentes momentos del día hasta encontrar uno que me resultara cómodo: por la noche, después de hacer mi rutina de cuidado facial y dejar de mirar el celular, a veces leo 1 página a veces 5. Y algunas otras noches no leo nada.


La clave está en conocernos y encontrar lo que funciona para nosotros. Y por supuesto, probar…


Y cuando probé el journal se convirtió en mi aliado para mantener el foco


Una de las herramientas que más me ha ayudado a trabajar la constancia es el journal, esa escritura diaria que nos permite conectar con lo que queremos.
No necesitas escribir cinco páginas ni convertirte en escritor profesional. Jajaja.


Yo te recomiendo comenzar con tres cosas:

  1. Agradece: escribe tres o cuatro cosas buenas que tienes o que te pasaron el día anterior o en esa semana.
  2. Recuerda tu objetivo: identifica qué quieres lograr durante los próximos 90 días. No 10, solo uno.
  3. Define tus avances: anota dos o tres acciones que puedas realizar hoy para acercarte a ese objetivo.


Este ejercicio nos ayuda a mantener el foco y, especialmente, a reconocer que estamos avanzando, aunque sea paso a paso. Siempre recuerdo una frase de alguien conocido que dice uno es más que cero.


En mi tienda online también tengo un journal diseñado en Canva para ayudarte a organizarte, agradecer y dejar de procrastinar. Puedes encontrarlo en este enlace clic aquí


No necesitas esperar al próximo año para recalibrar


Aquí quiero detenerme un momento.
El cierre de año es una excelente oportunidad para revisar nuestras metas, pero no debería convertirse en una carrera desesperada por cumplir todo lo que nos falta o en un ritual de darte látigo por lo que no hiciste.


¿Qué tal si en lugar de pensar solamente en lo que no lograste, revisas lo que sí hiciste?


Quizás no terminaste ese curso, pero aprendiste algo nuevo. Tal vez no cumpliste tu meta de ejercicio, pero comenzaste a caminar más. O puede que tu emprendimiento todavía no tenga los resultados que esperabas, pero hoy tienes mucha más claridad que en enero.


Eso también es avanzar. Reconocer y honrar el camino, tu camino.


Y si alguna de tus metas ya no tiene sentido para ti, puedes modificarla. Nada está escrito en piedra o es definitivo.
La constancia también consiste en saber ajustar el camino sin abandonar aquello que realmente queremos.


Cuida tu energía y elige que SI y que NO


Mantener buenos hábitos requiere energía, y esa energía no es infinita.


Por eso, antes de llenar tu agenda de actividades, pregúntate qué es realmente importante para ti.
A mí me funciona dedicar un rato del fin de semana a revisar las prioridades de los próximos días.


También procuro evitar comenzar las mañanas revisando noticias, mensajes y notificaciones. Porque, seamos sinceros, el mundo no se va a caer si esperamos unos minutos para mirar el celular.


No se trata de controlar cada minuto de nuestra vida, sino de encontrar un ritmo que nos permita trabajar, compartir con nuestra familia, descansar y disfrutar de la vida, de lo que nos gusta.


La constancia también es aprender a continuar


Habrá días en los que tendrás toda la energía del mundo y otros en los que las cosas no saldrán tan bien como pensabas.
Y eso también está bien.


No pierdas tiempo pensando y repensando. Mejor pregúntate qué puedes ajustar para continuar, qué cambios necesitas hacer en tu rutina o que ayuda necesitas.


Recuerda que tus hábitos deben ayudarte a construir una vida que disfrutes, no convertirse en otra obligación que te quite la paz.


Así que, antes de comenzar a escribir tu super lista de metas para 2027, te propongo algo: revisa lo que has hecho durante este año, agradece tus avances y elige una sola cosa que puedas mejorar desde hoy.


No necesitas comenzar de cero cada enero. Puedes continuar, ajustar y seguir creciendo a tu ritmo.


¡Nos leemos en el siguiente artículo!
Gracias por llegar hasta aquí ;)

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